Los periodistas estamos en desventaja frente a las redes sociales

Mariana Gutiérrez, (Caracas, 1979) es hoy una voz de referencia en la comunicación
venezolana. Con más de 15 años de trayectoria, su carrera ha destacado por la versatilidad en
los espacios en los que se ha desenvuelto. Conversamos con ella para conocer su punto de vista
sobre los retos de la comunicación en estos tiempos.
¿Cómo ha cambiado el vínculo con tu vocación, desde que decidiste formarte para esto y
la experiencia que tienes ahora?
Ha cambiado muchísimo y ha sido para mejor. Cuando comencé a estudiar periodismo lo que
más quería era contar historias, hablar por y para la gente. Aunque me he desenvuelto en
muchos espacios de la comunicación, esa es una vocación que no he perdido y en la medida de
lo posible busco la manera de seguir contando historias, por respeto a mi vocación, a mi
profesión y a quienes nos debemos.
Existe la impresión de que la Comunicación Social es uno de los pocos territorios donde
ser mujer ya no es problema. ¿Es así?
Es así, pero no por razones estéticas ni mucho menos. Debo señalar que en mi país es urgente
superar algunos estereotipos sobre las mujeres y la comunicación social. En un país como
Venezuela, conocido mundialmente por el número de reinas de belleza siempre se ha juzgado
mucho a las mujeres comunicadoras con ese criterio. Ese es un paradigma que en Venezuela se
debe terminar. Grandes figuras femeninas del periodismo en el mundo, destacan por el valor de
su trabajo y su capacidad de conectar con las historias que cuentan y no por la edad o algún otro
elemento de carácter físico.
¿Y cuáles son las singularidades de ser mujer en ejercicio dentro de las Comunicaciones
Políticas?
¡Muchísimas! He tenido la oportunidad de trabajar en equipos políticos en Colombia, Venezuela
o Paraguay y se repiten muchas situaciones que debemos superar. Recientemente conocí una
iniciativa que debe poder explicar los retos a los que nos enfrentamos. Es una red de politólogas
latinoamericanas, cientos de mujeres que buscan visibilizar el trabajo que hacen en Ciencia
Política, ¡imagínate que han tenido que crear una red para buscar más pluralidad!.
Es muy siglo XX hablar del Cuarto Poder y de la dictadura de los medios de
comunicación, así como es muy siglo XX hablar de la Guerra Fría y el mundo dividido en
izquierdas y derechas. Como comunicadora y profesional con experiencia en el análisis
político, ¿cuál crees que ha sido el papel de las redes sociales en una posible resurrección
de ambos tópicos del siglo pasado?
Creo que en general, el debate político hoy como nunca necesita más educación, formación y
sobre todo más pedagogía de sus voceros.
Hay teóricos políticos como Bobbio por ejemplo, que desde hace mucho tiempo sostienen que
ese es un debate anticuado, inapropiado para entender el pensamiento político que está en
constante evolución. Lamentablemente redes sociales como Twitter, que viven de la
polarización y que desde hace años han sufrido un take over de sectores radicales lo que hacen
profundizar este debate completamente estéril.
¿En cuáles aspectos consigues más vulnerabilidades en los nuevos comunicadores?
¿Sientes que la formación académica en la universidad amerita actualización?
Totalmente, la comunicación en todos los sentidos está en constante evolución y un pensum
académico debe responder a ellos. Siento que hoy en día es urgente formarlos más y mejor en el
manejo y responsabilidad de las redes sociales. Los periodistas estamos en desventaja frente a
ellas y eso hay que reconocerlo. El asunto del fake news, los algoritmos y el grandísimo riesgo
que ambos juntos representan debe ser objeto de estudio en pre y post grado. El daño que han
hecho es inmenso y por eso es vital darle el lugar de estudio que merecen.

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